Ross Ingersoll, ejecutivo de riesgo cibernético de Holmes Murphy, ha descrito el seguro cibernético como «la red de seguridad final» para las empresas en el peor de los casos en que les suceda algo.

Para el directivo esta ‘Red’ no puede actuar como un reemplazo de los controles de seguridad cibernética que todas las empresas deberían implementar. Más bien, está ahí para proporcionar una red de seguridad financiera, así como una respuesta a las brechas, para ayudar a las empresas a superar el escenario del juicio final.

«No todos los seguros valen»

«Una de las cosas más importantes que debe saber sobre el seguro cibernético es que no todas las pólizas se crean de la misma manera, por lo que debe destacarse una advertencia sobre lo que está comprando», puntualiza Ingersoll.

“Históricamente, los seguros tradicionales de No Vida nunca fueron diseñados ni pensados ​​para responder a las amenazas cibernéticas y los peligros cibernéticos en general. Por lo tanto, hoy en día, muchas pólizas estándar de No Vida, como responsabilidad general, propiedad, delito, D&O y responsabilidad profesional, no cubren ningún evento relacionado con el ciberespacio o, a veces, los excluyen por completo para garantizar que no haya cobertura disponible», añade.

Por ello, para el ejecutivo «lo que las empresas deben hacer es complementar su programa de seguros generales con una solución cibernética independiente. Una póliza de seguro cibernético sólida es un producto híbrido que incorpora elementos de gastos de reembolso y costos de responsabilidad de terceros en caso de que haya demandas o acusaciones en su contra».