Las insurtechs siguen recibiendo más atención y financiación que nunca por parte de las aseguradoras tradicionales y otros inversores. El pasado año, las inversiones en este tipo de firmas ascendieron a más de 7.000 millones de dólares. La cifra supera los 6.300 millones de dólares de 2019.

Además, 2020 fue testigo de importantes salidas a bolsa, como las de Lemonade y Root. La valoración de esta última, en unos 7.000 millones de dólares, fue 14 veces superior a sus ingresos de 2019. Y son varias las compras en el ámbito de las startups de seguros.

“El continuo entusiasmo del mercado por las insurtechs sugiere que no hay escasez de ideas y de capacidades innovadoras que podrían beneficiar a las aseguradoras”, afirma Bain & Company. La consultora ha publicado recientemente su ‘Informe Global de Fusiones y Adquisiciones 2021’.

“La energía continua de operaciones y la ronda sustancial de salidas podrían estimular un aumento de la actividad de acuerdos corporativas. Será a medida que las tecnologías de seguros se consoliden para crear un tamaño suficiente para ser autosuficientes. O cuando los actores tradicionales estén más seguros de las capacidades ganadoras que buscan”, se especifica.

Repunte de las inversiones tecnológicas

Por otro lado, la consultora señala que, dadas las incertidumbres “considerables” sobre cómo madurarán las capacidades emergentes, muchas aseguradoras establecidas han optado por acceder a nuevas capacidades a través de inversiones y de asociaciones con firmas tecnológicas.

“Si bien las inversiones en empresas de tecnología privadas por parte de las aseguradoras establecidas se desaceleraron en 2020 con respecto a su ritmo reciente, Bain & Company espera un repunte en 2021 a medida que las aseguradoras se preparan para el futuro”, concluye.