La vertiginosa evolución de la actividad ligada a los satélites muestra una tendencia a seguir creciendo en las próximas décadas mediante la fabricación de artefactos de menor tamaño y la realización de lanzamientos múltiples,  además, más económicos.  Este nuevo panorama supone “un desafío para el sector asegurador, pues conlleva una diversidad de riesgos que deben evaluarse  y a los que se debe dar respuesta”, afirma Paola Serrano García, directora de Aviación y Transportes de MAPFRE GLOBAL RISKS.

En un artículo publicado en el portal Gerencia de Riesgos y Seguros, remarca que el reto del sector asegurador en este campo es “actuar como motor para la innovación y colaborar para entender la complejidad y dinamismo de la industria espacial”.

En particular, se centra en el nuevo paradigma que los nanosatélites crean en cuanto al acceso al espacio, “algo que antes era accesible solo a grandes empresas”. “Sin embargo, todavía están en una fase muy incipiente y según las estadísticas presentan aún una alta tasa de mortalidad”, advierte.

Además, en muchas ocasiones, los nanosatélites usan componentes comerciales que no están preparados para el espacio. “Tampoco implementan sistemas de redundancia en caso de que algo falle, reduciendo así su complejidad y coste”.

Casi la mitad de los lanzamientos, sin seguro

Con datos hasta 2017, correspondientes a XL GROUP, el número de satélites se mantiene estable y no muestra signos de crecimiento. El mínimo de 60 satélites lanzados tuvo lugar en 2004, dando una media anual a nivel mundial de 75 satélites lanzados. “Asimismo un punto importante a destacar es que no todos los satélites que se lanzan están asegurados. Solo un porcentaje de los  mismos  contrata una póliza de seguros para cubrir los daños durante el lanzamiento”, comenta Serrano García.

2010 fue el año con menos lanzamientos de satélites asegurados (un 36%) frente a 2017, que se presenta por el contrario como el año con mayor número de satélites asegurados (un 60%). En resumen, si consideramos que en 2017 se lanzaron 85 satélites, vemos que solo 51 aseguraron el lanzamiento  y el resto se lanzaron sin contar con la cobertura para este riesgo.

Las sumas aseguradas

Por otra parte, hay que subrayar que las sumas aseguradas en este mercado son muy elevadas, ya que el valor asegurado de un satélite geoestacionario puede alcanzar los 500 millones de dólares ( millones de euros).

Además, hay que tener en cuenta que desde un mismo lanzador pueden proyectarse varios satélites al mismo tiempo, lo que puede dar lugar a un cúmulo en los mercados aseguradores, “situación que todo asegurador quiere evitar -indica la autora del artículo- ya que supone tener la posibilidad de sufrir una pérdida potencial elevada”.