Casi el 20% de las calificaciones que otorgan las instituciones financieras mundiales están actualmente influenciadas por el riesgo de gobernanza corporativa, según un análisis de Fitch Ratings sobre la influencia que tienen los nuevos criterios medioambientales, sociales y de gobernanza empresarial (ESG).

El análisis incluye la puntuación de más de 900 bancos, instituciones financieras no bancarias y compañías de seguros en todo el mundo. El hecho de que sea el riesgo de gobernabilidad el que tenga una mayor influencia, refleja para la agencia de calificación el hecho de que el gobierno corporativo, la estrategia de gestión y la transparencia financiera son aspectos importantes en el proceso de calificación crediticia de las instituciones financieras.

No obstante, hay algunas diferencias regionales. Por ejemplo, en los mercados desarrollados, los problemas de gobernanza se agrupan en torno a los epígrafes ‘estructura compleja del grupo’, ‘riesgo de la persona clave’ y ‘transparencia’. En los mercados emergentes, en cambio, tienden a concentrarse en la estrategia de gestión.

“Algunas de las acciones de calificación crediticia más visibles en los últimos dos años se han centrado en temas de gobernabilidad o conducta, lo que incluye un mayor enfoque regulatorio relacionado con la lucha contra el lavado de dinero”, apunta Kevin Duignan, director ejecutivo y director global de Instituciones Financieras de Fitch. “Como era de esperar, esas mismas instituciones dieron más importancia a la puntación en cuanto a gobernabilidad”.

Medioambiente, riesgo secundario

Por otro lado, los resultados iniciales muestran que los riesgos ambientales tienen un impacto mínimo en las calificaciones crediticias de las instituciones financieras. Cuando el riesgo ambiental aparece en el sector, generalmente está asociado con los emisores de compañías de seguros que tienen una alta exposición a una variedad de riesgos catastróficos.

En cuanto a los riesgos sociales, son más variados y van desde la desaprobación social o política de los préstamos con altas tasas de interés, pasando por las preocupaciones sobre el bienestar de los clientes causadas por las prácticas agresivas de cobro de deudas hasta la exposición a las crisis económicas y sociales en lugares como Venezuela.

Para los bancos, la estructura de gobierno y de sus grupos empresariales concentran la gran mayoría de las puntuaciones más relevantes. Si bien también se vieron afectados por factores de gobernabilidad, las instituciones financieras no bancarias también vieron un amplio rango de impacto de los riesgos sociales. Por otro lado, para los emisores de seguros, prácticamente todas las puntuaciones más altas se asociaron con el impacto ambiental.