Por Enrique Cabrera Parada, Digital Head Región Andina de CHUBB

No es secreto para nadie que la tecnología ha revolucionado la forma en que se hacen negocios en todas las esferas de la economía. En este panorama los Millennials son la primera línea de consumidores que están experimentando el cambio tecnológico y los primeros en vivir la transformación digital de las aseguradoras.

Y es que los hábitos de consumo de este grupo varían radicalmente, debido a que tiene una forma distinta de conectarse con el mundo. Por ejemplo, según el informe ¿Cómo los Millennials quieren trabajar y vivir? de la firma Gallup, el 85% de los Millennials de Norte América acceden a internet desde sus teléfonos, más que las generaciones precedentes.

En otras palabras, quienes pertenecen a esta generación están acostumbrados a estar interconectados y a que la tecnología funcione, sea rápida y fácil de usar, pues han crecido entre dispositivos inteligentes que combinan la comunicación, el entretenimiento, las compras, el mapeo y la educación, todo en uno.

Es por eso que esta generación encuentra el mundo tradicional de los seguros y sus productos poco atractivo. Es decir, las formas históricas de venta de seguros no funcionan con ellos y es por eso mismo que las aseguradoras han empezado a amoldarse a la generación más grande y con más conocimientos tecnológicos de la historia.

Un proceso que ha generado que las empresas diseñen estrategias para seguir siendo altamente relevantes para este mercado. Para ello, los productos de seguros deben ser fáciles de comprender, inteligentes, la compra no debe consumir más de 5 minutos y, además, debe ser capaz de generar experiencias de consumo positivo.

En este panorama, la talla única no funciona, por eso las aseguradoras necesitan crear propuestas de valor que hablen desde la flexibilidad con este estilo de vida único, es decir, tienen que ser altamente personalizables.

Algo que se ha comenzado a lograr al implementar tecnologías de inteligencia artificial, aprendizaje automático, el análisis de datos y los contratos inteligentes para lograr cumplir con las exigencias de esta nueva generación.

Por ejemplo, los seguros para gadgets o bicicletas, hablan sobre cómo se han creado productos que brindan protección durante un período específico para objetos importantes para el cliente y sobre la posibilidad de tener pólizas configurables y adaptables a necesidades específicas.

Las pólizas para mascotas, muestran el cambio en las prioridades de esta generación y cómo las aseguradoras tienen de adaptarse al mercado. Una variedad de estrategias digitales (a partir del análisis de datos) han diseñado iniciativas que brindan la posibilidad de contratar seguros online, sin necesidad de intermediarios, y por medio de tecnologías de contratos inteligentes. Estas iniciativas evidencian el esfuerzo de las aseguradoras por mejorar la claridad de sus productos (eliminando la letra pequeña del contrato) con el objetivo de que estos sean más comprensibles.

Todo esto, acompañado del desarrollo de aplicaciones individualizadas que mediante la interconexión online garantizan interacciones económicas, veloces, con acceso a todo tipo de productos en diferentes canales, variedad de procesos automatizados y atención personalizada las 24 horas del día.

Al final del día, aunque la industria aseguradora se va adaptando a las expectativas de los clientes, y es previsible que muchas de las cosas antes nombradas puedan también cambiar, el mundo de los seguros de hoy no es el mismo que el de hace 100 años, ni tampoco será igual al de mañana… pero se adaptará y continuará gestionando el riesgo.