La manera en la que las aseguradoras recopilan, acceden y analizan la información está cambiando gracias al ‘insurtech’. Esta es una de las conclusiones que un grupo de expertos y representantes del sector asegurador dejaron en una reciente conferencia organizada por Fitch Ratings en Nueva York y que sirvió para analizar el impacto futuro de las nuevas tecnologías digitales en el negocio asegurador.

En el caso de los seguros patrimoniales, los datos recopilados de manera remota son capaces de eliminar cualquier sesgo relacionado con factores socioeconómicos o incluso étnicos, por ejemplo en relación con la forma de conducir del asegurado. Esta tecnología se aplica desde hace un tiempo al seguro de auto pero ahora muchas aseguradoras están refinando la información recopilada para que sea más predictiva. Lo que está claro es que hay diferencias claras tanto en retención como en rentabilidad en las pólizas que incluyen esta monitorización telemática.

No obstante, más allá de este ramo, esta tecnología se emplea por ejemplo para registrar el comportamiento de turbinas en aplicaciones comerciales e incluso el de los empleados a través de distintos dispositivos wereables de tipo industrial. También se extenderá a los hogares en combinación con el internet de las cosas.

Otro de las líneas de trabajo del ‘insurtech’ es la aplicación de la inteligencia artificial (IA) y el machine learning a distintos procesos. Eso sí, los expertos tienen claro que los humanos que se apoyan en las máquinas obtendrán siempre mejores resultados que estas o esos mismos humanos por separado. Y aunque el ‘insurtech’ ha centrado sus esfuerzos en la tarificación del riesgo, el mayor coste individual para las aseguradoras de bienes y daños a terceros es el proceso de la reclamación por indemnización y los pagos. Ahora la tecnología ayuda a detectar reclamaciones fraudulentas así como otras que podrían ocasionar pérdidas mayores para que sean derivadas, según sea el caso, a un perito o a los departamentos legales.

 

Datos para rebajar la factura sanitaria

El gasto sanitario en EE UU supuso el 18% del PIB en 2017 y el 28% del gasto del Gobierno federal frente al 13 y el 20%, respectivamente, en el año 2000. Los expertos calcula que el país tiene entre cinco y 10 años para contener la expansión de los costes antes de que el sistema se colapse. Se estima que un tercio del gasto sanitario es inútil, inadecuado y hasta “peligroso”.

La solución podría estar en la atención basada en el resultado, o lo que es lo mismo en “pagar por el resultado o el servicio” como medio para alinear los intereses de pacientes, aseguradoras, proveedores de atención médica y aquellas instituciones que destinan fondos para financiar el sistema. De nuevo, la tecnología podría ayudar a acelerar este cambio que pasa por poner el foco en el paciente por medio de un mejor acceso y portabilidad de los registros electrónicos de salud (EHR, por sus siglas en inglés). Dichos registros podrían servir para predecir el uso de los servicios y recomendar planes de salud que coincidan con las necesidades de cada persona.

 

El ‘data analytics’ en los seguros de vida

Hasta el momento los dispositivos ‘wereables’ se han centrado en monitorizar la actividad física para poder aplicar una diferenciación basada en el precio, sin embargo, la industria espera que los test genéticos y de nuevo los EHR tengan el potencial de cambiar el paradigma actual en cuanto a la suscripción. El acceso a esta información podría proporcionar, de manera prospectiva, la capacidad de segmentar mejor los esfuerzos dedicados al marketing, así como hacer posible que se pueda asegurar a aquellos que, históricamente, pueden haber sido considerados perfiles poco atractivos debido a la falta de información. Obviamente el uso de datos genéticos para determinar la suscripción del seguro plantea, al menos en el presente, obstáculos regulatorios y legales.

Otro de los aspectos abordados por los panelistas fue la posible evolución de los sistemas de suscripción automatizada que sigue en alza. Con el tiempo, a medida que las aseguradoras aprovechan mejor los datos para crear algoritmos de suscripción, el objetivo sería predecir mejor los riesgos inadecuados y anti-selección e . Sin embargo, los suscriptores primarios siguen confiando en el reaseguro para limitar las pérdidas financieras asociadas a los resultados inadecuados que se derivan de la suscripción automatizada.

En todo caso, se espera que a medida que las aseguradoras orienten sus ofertas simplificadas hacia un modelo más basado en datos, los reaseguradores continuarán desempeñando su papel actual ya que su experiencia analítica para comprender la segmentación de riesgos y la mortalidad de cohortes diferentes juega un papel crucial en la gestión del riesgo y el proceso de suscripción de las compañías de seguros.

 

La protección de la intimidad preocupa

El esfuerzo de la industria por obtener datos más granulares que le permitan segmentar y tasar mejor los productos, genera problemas relacionados con la protección de la intimidad y de los datos personales tanto para los consumidores como para los reguladores.

Las aseguradoras de vida tratan de mitigar los riesgos asociados al uso indebido de la información de carácter personal y de hecho han tratado de . En concreto, el sector asegurador estadounidense ha trabajado con varias partes implicadas, incluidos reguladores y asesores legales, para garantizar que estos datos de los asegurados estén protegidos y no se utilicen de manera discriminatoria.