Riesgos emergentes y de “combustión lenta” que tendrán implicaciones en el clima, en la salud, en el surgimiento de nuevas tecnologías y que suponen un reto para la sociedad y más concretamente el seguro. El informe anual del SONAR del Swiss Re Institute presenta 15 riesgos emergentes y 5 tendencias que toda industria necesita tener en su radar.

Desde la reaseguradora resumen que el choque de la tecnología digital con la infraestructura heredada, los nuevos riesgos que surgen de la propagación de las redes móviles 5G, la flexibilidad cada vez más limitada de la política fiscal y monetaria, y las pruebas genéticas y sus implicaciones para el sector de los seguros son retos que pueden tener un gran impacto.

El informe destaca los efectos esperados, pero aún inciertos, del cambio climático en los sistemas de salud pública y el sector asegurador . Otras amenazas y tendencias analizadas van desde el aumento del movimiento antivacunas hasta el cambio geográfico de los mercados.

Nuevas tecnologías, infraestructuras antiguas

El hardware en infraestructuras críticas como las redes eléctricas inteligentes, las tuberías y hasta los hospitales, a menudo está desactualizado. Como consecuencia, las aseguradoras asumen un mayor de riesgo y un potencial de pérdida inesperado en daños materiales, lesiones corporales, interrupción del negocio y riesgo cibernético.

La difusión de la tecnología 5G

El 5G permitirá la conectividad inalámbrica en tiempo real para cualquier dispositivo, desde automóviles autónomos a fábricas dirigidas por sensores. Es probable que aumenten las preocupaciones actuales con respecto a los posibles efectos negativos para la salud de los campos electromagnéticos. Además, los piratas informáticos también pueden utilizar la velocidad y el volumen de 5G para robar más datos y hacerlo más rápido. Las principales preocupaciones son posibles violaciones de la intimidad y la seguridad, así como el espionaje.

Límites a los ajustes del banco central

Existe un consenso creciente acerca de que otra recesión económica necesitará una respuesta fiscal. La industria aseguradora podría beneficiarse si los cambios en la política traen crecimiento y estabilidad financiera. Sin embargo, un aumento en la incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros junto a las disminuciones en las valoraciones de activos, es un factor de riesgo potencial.

El ‘boom’ de las pruebas genéticas

En los últimos años, el coste de los análisis genéticos ha disminuido de manera significativa y con los kits de prueba directa al consumidor (DTC), las pruebas genéticas son cada vez más asequibles para el uso individual. Han sido ampliamente adoptados por los sistemas de salud pública y la sociedad. «Esto tiene implicaciones significativas para las aseguradoras de vida, tanto en lo que respecta a la gestión de datos como a las restricciones regulatorias», advierte el informe.

Cambio climático y salud pública

Los principales riesgos del cambio climático que afectan a la salud humana provienen de las olas de calor, inundaciones, sequías, incendios y determinadas enfermedades. «Millones de vidas y servicios de salud podrían estar en riesgo. Sin reacción, las tasas de mortalidad y los costes de la atención médica podrían aumentar, con consecuencias significativas para la salud, la compensación de trabajadores y los seguros de vida».

«SWISS RE y la industria aseguradora en general consideraron el cambio climático un riesgo emergente hace muchas décadas», señala Patrick Raaflaub, director de Riesgos del grupo asegurador. «El riesgo ahora ha ‘emergido’ pero aún persisten incertidumbres asociadas, como las implicaciones en el seguro de vida y salud», agrega.