La amenaza cibernética está volviendo del revés algunas estadísticas: Se prevé que el coste de las pérdidas cibernéticas mundiales alcance los 6 billones de dólares anuales para 2021. El gasto en ciberseguridad superará los 1 billón de dólares entre 2017 y 2021. Y es que como recuerdan desde AON en su último informe, apenas transcurre una semana sin que las consecuencias de un ataque cibernético a una gran empresa sean noticia. Un ejemplo, en julio de 2019, la violación de datos en Capital One expuso los registros de casi 106 millones de personas en los EE.UU. y Canadá.

Con este panorama los líderes de las empresas, los llamados C-Suits, están siendo responsabilizados por sus acciones. “Los consejos de administración y la dirección deben incluir los ciberpeligros y las soluciones en los debates sobre el gobierno corporativo, ya que tratan de comprender y gestionar el impacto financiero de los ciberincidentes de alto perfil”, advierten.

Repensar la resiliencia cibernética

Los costes y las consecuencias de un ataque cibernético se están intensificando rápidamente. La evolución tecnológica y digital no hará más que perpetuarla, haciendo de la creación de la resiliencia cibernética una tarea más compleja que nunca, afirman desde el bróker.

Este informe examina cómo las organizaciones necesitan repensar lo que significa «resiliencia cibernética», mejorando constantemente su estrategia y sus procesos para tener la mejor oportunidad de defenderse de un ataque.

Los líderes de las compañías son conscientes de estas amenazas para sus negocios, pero ¿están totalmente preparados? ¿Disponen de las herramientas necesarias para hacer frente a un ataque cibernético tan pronto como se produce? Un ciberincidente, no importa de qué tipo o si es noticia en los titulares, tiene el potencial de tener un impacto catastrófico en el balance de una organización. «Los C-suite están siendo responsabilizados por sus acciones, y la negación plausible ya no es una excusa. Los consejos de administración y la dirección deben incluir los ciberpeligros y las soluciones en los debates sobre el gobierno corporativo, ya que tratan de comprender y gestionar el impacto financiero de los ciberincidentes de alto perfil», remarca AON.