La Covid-19 ha traído consigo confinamientos y el aumento del trabajo desde casa en todo el mundo. Se está traduciendo en que más consumidores se planteen nuevos modelos de propiedad de vehículos. La necesidad de poseer vehículos privados se reduce. Se proyecta un mayor uso del coche compartido.

GlobalData prevé que esta situación tendrá implicaciones también para la industria de seguros. Así, pronostica que a medida que más personas recurran a los planes de uso compartido de vehículos para satisfacer sus necesidades de transporte, se reducirá el número de pólizas de seguros para el resto de automóviles.

En su lugar, la opción para las compañías debería ser proporcionar “pólizas de corta duración” para los conductores que utilicen estos servicios.

“Puesto que un mayor número de personas trabajan desde casa de forma regular, se reducirá la necesidad de poseer un vehículo privado”, señala el analista de seguros de la firma Yasha Kuruvilla. Las aseguradoras que se asocien con empresas de coches compartidos para ofrecer seguros en el momento de la reserva estarán mucho mejor situadas para capitalizar el cambio en el comportamiento del consumidor.

Oportunidad para las insurtech

La consultora destaca que las insurtech serán actores clave en el espacio de los seguros basados en el uso. “Este cambio de comportamiento se concentrará en las ciudades. Allí las personas podrán realizar sus actividades diarias sin el uso de un automóvil y solo lo necesitarán ocasionalmente”, continúa Kuruvila.

Sin embargo, los planes de uso compartido de vehículos tendrán obstáculos que superar. “Los clientes deben estar seguros de que los vehículos se limpian y desinfectan adecuadamente después de cada uso. Y siendo la comunidad mundial más consciente de los riesgos para la salud, los propietarios de vehículos pueden encontrarse con mayores primas a medida que las aseguradoras buscan protegerse de las reclamaciones por responsabilidad en el caso de que alguien contraiga una enfermedad mientras utiliza el servicio”.