Para satisfacer las nuevas expectativas de los clientes y operar en un entorno empresarial en rápida evolución, las empresas están adoptando la agilidad y la resiliencia a través de la tecnología. Desde recurrir a la nube y al Internet de las cosas (IOT) y desplegar la inteligencia artificial (IA) en sus procesos empresariales, hasta contratar empleados tecnológicamente capacitados.

Chubb y Accenture presentan un informe que incluye una encuesta global que identifica cuatro tendencias entre las pequeñas y medianas empresas en lo que respecta a su transformación digital:

  • Dominar las comunicaciones eminentemente digitales. Alrededor de la mitad de los encuestados se centran en priorizar productos y servicios personalizados que satisfacen las necesidades de varias generaciones (46%). Además, el 45 % de las empresas se centra en la entrega de productos y servicios a demanda.
  • Aprovechar el poder de los datos. Adoptar la tecnología en la nube es la máxima prioridad para las empresas hoy en día. De cara al futuro, el 75% afirma que invertir en IA es su principal prioridad a tres años vista. El 53 % de las empresas dice que la implementación de la IA en objetos es su mayor reto tecnológico.
  • Apoyar a los empleados. Las empresas están priorizando el desarrollo de nuevas capacidades y habilidades tecnológicas entre los empleados, en un plazo de 12 a 36 meses. El 84% de las empresas afirma que su rendimiento se ve o puede verse afectado de forma significativa por una necesidad de personal con nuevas capacidades y habilidades tecnológicas.
  • Ser un actor principal en el mercado global. Las organizaciones buscan oportunidades de colaboración con grandes operadores comerciales y plataformas sociales a corto y largo plazo. El 44 % afirma que su reto es colaborar con los grandes actores de plataformas comerciales y sociales.

El equilibrio entre recompensa y riesgo

A medida que las pequeñas y medianas empresas aumentan sus inversiones en el ámbito digital y preparan aún más a su personal, sus operaciones y modelos de negocio de cara al futuro, también pueden ser vulnerables a riesgos de los que quizá aún no sean conscientes. Comprender y mitigar eficazmente estos riesgos puede ser una forma de aprovechar plenamente estas nuevas oportunidades de resiliencia y crecimiento.

“Las pequeñas y medianas empresas ya estaban alcanzando a sus homólogas de mayor tamaño en lo que respecta a la transformación digital. La COVID-19 no ha hecho más que acelerar esa transición. A medida que crecen las capacidades digitales de las empresas, también lo hacen sus exposiciones al riesgo, desde las elevadas vulnerabilidades de ciberseguridad hasta la necesidad de una cobertura de responsabilidad civil. Entender el equilibrio entre recompensa y riesgo es esencial para las empresas si quieren aprovechar las oportunidades que se les planteen”, afirma Íñigo de Górgolas, Middle Market & Small Commercial Segment Leader, Spain & Portugal de Chubb.