A medida que avanzamos en el ‘siglo digital’ el cumplimiento normativo se marca como el camino del futuro. El GDPR fue el primer reglamento centrado en protección de datos y privacidad que poseía un perfil alto, pero no será el último. Ante esta realidad desde Capgemini se ha lanzado un informe partiendo de estas preguntas: ¿Hay algo que las organizaciones pueden hacer para cumplir con las regulaciones existentes y prepararse para las futuras? ¿Hay alguna forma de convertir esta nueva realidad en una ventaja competitiva?

Las principales conclusiones de este análisis revelan que el cumplimiento está por debajo del nivel establecido, ya que menos del 30% de las empresas afirman cumplir con el GDPR. La mayoría de los encuestados afirman además que lograr el cumplimiento no es tarea fácil: los sistemas de IT heredados se presentan como el mayor desafío.

Por último, desde la consultora se hace hincapié que el cumplimiento proactivo aporta beneficios, incluido un impacto positivo en los ingresos de la organización, la confianza de los clientes, la imagen de marca y la mejora de las prácticas de ciberseguridad.

Es el momento de ser proactivo

“A medida que las empresas luchan por cumplir los requisitos de cumplimiento, deben recordar que la protección de datos y la privacidad es un proceso continuo que exige una supervisión y mejora proactiva y continua del rendimiento”, revela la consultora. Por lo tanto, advierten que las empresas que deseen obtener una ventaja competitiva deben promover esta mentalidad entre sus empleados e integrar tecnologías avanzadas para mejorar el descubrimiento de datos, la gestión de datos, la calidad de los datos, la ciberseguridad y la eficiencia de la seguridad de la información.

En informe del Instituto de Investigación Capgemini, ‘Championing data protection and privacy – a source of competitive advantage in the digital century’, evalúa la situación actual y comparar y contrastar las características de las empresas que cumplen la normativa con las que no lo hacen.