El Instituto y la Facultad de Actuarios (IFoA por sus siglas en inglés) ha publicado una guía para ayudar a los actuarios de seguros de Vida a incorporar las consideraciones sobre el cambio climático en su trabajo diario. La guía vincula los posibles impactos del cambio climático con diferentes áreas de trabajo actuarial, desde la fijación de precios y el diseño de productos hasta las estrategias de inversión y la gestión de riesgos.

Esboza los pasos prácticos que deben dar los actuarios, como el análisis cualitativo de escenarios para determinar los impactos potenciales, y el registro de las amenazas climáticas en los registros de riesgos.

«El cambio climático podría tener un impacto en la salud, la mortalidad, los activos físicos y los mercados financieros», explica David Ford, miembro de la IFoA y presidente del grupo de trabajo que escribió la última guía. «Proponemos enfoques y marcos para vincular más directamente las consideraciones sobre el cambio climático en el trabajo actuarial; por ejemplo, en los marcos típicos de gestión de riesgos de las empresas de seguros».

«El cambio climático podría tener un impacto en la salud, la mortalidad, los activos físicos y los mercados financieros.»Proponemos enfoques y marcos para vincular más directamente las consideraciones sobre el cambio climático en el trabajo actuarial», explica David Ford, miembro de la IFoA

La guía revela que las grandes aseguradoras están haciendo muchos progresos en las consideraciones sobre el cambio climático, especialmente en relación con las inversiones.

Sin embargo, la comprensión cuantitativa del impacto potencial del cambio climático sigue desarrollándose para las empresas más pequeñas, por ello, desde el Instituto se insta a los actuarios a que ayuden a apoyar esta evolución.

Vigilar, medir y gestionar los riesgos

El documento también describe cómo los reguladores y los órganos consultivos están elaborando marcos y reglamentos destinados a vigilar, medir y gestionar los riesgos climáticos emergentes.

«La regulación y la divulgación continúan desarrollándose. Esta es un área donde los actuarios necesitarán monitorear los desarrollos en curso,» continuó Ford. «En términos más generales, la participación interna en ejercicios como el análisis de escenarios puede proporcionar una mayor comprensión de los riesgos específicos a los que se enfrenta una empresa”.

Por eso, remarca el directivo: «Lograr un compromiso firme, multidisciplinario y más amplio será esencial para integrar la consideración del cambio climático en la toma de decisiones estratégicas y en procesos de gestión de riesgos más cuantitativos y sólidos.