FRISS, que recientemente ha inaugurado una oficina en Chile, ha lanzado recientemente el e-book sobre ‘Comparación de canales de distribución de seguros: cinco recomendaciones clave’. “Los canales de distribución en el sector de seguros están cambiando rápidamente. No es para sorprenderse, teniendo en cuenta los cambios tecnológicos que se suceden más rápidamente y a la par de los cambios que se producen en los consumidores. ¿Podrá la nube ganarle al asesor de seguros o se unirán las fuerzas?”, destaca la compañía.

Tradicionalmente, “asegurar” ha sido un tema complicado tanto para empresas como para particulares. Con frecuencia, no están seguros de qué tipo de producto ni qué aseguradora les conviene. Existen muchos productos y, a menudo, difieren muy poco unos de otros. Por esta razón, hasta hace poco, muchos confiaron la búsqueda del producto que mejor se adapta a sus necesidades a expertos y a las empresas de seguros confiables.

Esta estrategia no sólo se utilizaba para la selección inicial del producto sino también para mantener actualizada la cartera de seguros.

Cambios derivados de la tecnología

Mientras tanto, se han producidos profundos cambios con la gran expansión de internet, la velocidad y capacidad de los dispositivos móviles, las posibilidades cada vez más sofisticadas de recuperación, análisis y procesamiento de datos en tiempo real (en forma virtual), el poder de nuestras aplicaciones móviles (“apps”) y la reticencia de los consumidores a pagar extra para el asesoramiento personalizado para productos de seguros relativamente simples, afirma la compañía. Estas y otras tendencias están causando un cambio importante dentro de los canales de distribución.

  1. El asesoramiento personal (vieja escuela) todavía está vivo y se apoya cada vez más en la tecnología. Los asesores personales y agencias capaces de cubrir cualquier siniestro todavía siguen en el mercado, pero intervienen principalmente en el asesoramiento y la gestión de los productos de seguros más complejos, tales como seguro de protección de ingresos y pensiones o seguros para los empresarios y sus negocios. Durante el asesoramiento, los proveedores de seguros hacen uso intensivo de la tecnología al seleccionar los productos adecuados y al evaluar a los clientes.
  2. La importancia de internet y la capacidad de solicitar un seguro y de informar un siniestro directamente va a seguir aumentando. Mientras tanto nos hemos acostumbrado a utilizar internet o, en algunos casos, incluso el teléfono a la hora de elegir y contratar un seguro común y, casi siempre, de tipo general. Esto también se aplica al manejo de siniestros. El asegurado lo hará por sí mismo y será guiado y aconsejado por sistemas automatizados. La interfaz es parte de un sitio web, y puede ser utilizada en todos los dispositivos.
  3. Las aplicaciones móviles basadas en tecnología altamente sofisticada son la nueva tendencia. Tomemos, por ejemplo, las aplicaciones en un aeropuerto, cuando le pregunta al pasajero si desea sacar un seguro de viaje por la duración de su estadía y que, una vez en destino, le señala al pasajero algunos riesgos y que incluso, de manera opcional, le permite ajustar la cobertura de riesgo conforme a los riesgos detectados. Esto funciona en base a suscripciones que se pueden activar o desactivar, lo cual crea cada vez más posibilidades de asegurar bienes específicos de manera directa y a corto plazo.
  4. En cada uno de los canales, desde el punto de vista de la sociedad, pero sin duda también desde el de los consumidores, es indispensable la detección del fraude y el análisis de riesgo automatizado. Desde una perspectiva de control automatizado del fraude parece ser que el canal de distribución en línea está creciendo muy rápidamente. Sin embargo, esta mirada puede ser un poco engañosa, ya que muchas empresas de seguros (aún) ofrecen servicios en múltiples canales y desarrollan sus canales en línea además de los canales personales. Para la detección de fraude y análisis de riesgos automatizados, la mayoría de las compañías de seguros organizan ambos canales de la misma manera, por lo que esta tendencia no es tan marcada.
  1. Casi todas las empresas invierten en el análisis de riesgo automatizado o (deben) hacerlo. Durante el contacto personal con el asegurado a través de un asesor de seguros o intermediario independiente, se produce una interacción entre la evaluación del personal y la evaluación automatizada del reclamo por siniestro o del riesgo. Al hacer la evaluación, el asesor(a) de seguros puede apoyarse en el análisis de riesgo automatizado, pero sin duda su propia evaluación puede influir en el resultado. El asesor puede tomar en cuenta las circunstancias personales del asegurado o de la persona que solicita un seguro.

En el análisis de riesgo automatizado a través del canal directo el procedimiento es bastante diferente. Basado en los criterios que la empresa utiliza, el sistema es capaz de tomar una decisión rápidamente. En algunos casos, el sistema le recomendará que un asesor verifique los datos y, por lo tanto, la decisión se posterga.

En el entorno de seguros ‘bajo demanda’, esto no será posible ya que el propósito es tomar una decisión rápida en todo momento. Por lo tanto, tiene que operar en base a grandes cantidades de datos de un gran número de fuentes públicas y privadas.