Por Gabriel Lázaro, vicepresidente digital CHUBB América Latina

La metodología Agile es un probado proceso de administración de proyectos que provee numerosos beneficios a los desarrolladores de software, incluyendo alta calidad de producto, mayor satisfacción de consumidor, un mayor control y riesgos reducidos. Agile también provee un mayor rendimiento de la inversión (ROI).

Agile funciona porque ayuda a los desarrolladores a anticipar el cambio. Como metodología, permite una mayor flexibilidad que los métodos tradicionales de desarrollo de software. Esta característica ayuda a que los desarrolladores hagan cambios sin impactar de manera significativa al presupuesto o el calendario de producción.

Para utilizar Agile en las unidades de negocios se debe realizar un completo giro cultural que incluya el empoderamiento de los trabajadores, el trabajo en equipo creativo y la delegación de responsabilidades. Su implementación también requiere del entrenamiento y las herramientas adecuadas.

Luego de haber trabajado con Agile ya por algún tiempo, me gustaría compartir varias observaciones que me han surgido.

1. Métodos tradicionales: Desafíos para equipos digitales

Anteriormente, los desarrolladores de software utilizaban la estrategia top-down (jerárquica) para administrar el trabajo al desarrollar programas informáticos para clientes. Los desarrolladores, usando la metodología de cascada, crean primero un plan y luego consiguen aprobación para él por parte del product manager o administradores y clientes.

Si bien el enfoque de cascada funciona bien en el papel, su rigidez implica desafíos para los equipos digitales. Por ejemplo, el método hace difícil hacer pequeños cambios o balancear las cargas de trabajo individuales. Dado que toda planificación de proyectos ocurre por adelantado, toma tiempo reaccionar al menor cambio.

2. El enfoque de Agile es diferente

Las soluciones Agile son creadas mediante la colaboración entre unidades autoorganizadas y equipos interdisciplinarios. El enfoque también ayuda a los equipos a responder a lo imprevisible del desarrollo de software a través de una labor gradual, iterativa y a un flujo de trabajo más rápido.

3. Agile ha evolucionado

Mientras sus creadores diseñaron el método Agile para ayudar a los desarrolladores de software a trabajar más rápido y fácilmente, su intención inicial ha evolucionado. Hoy sus capacidades se extienden más allá del software, hacia las actividades de negocios en general.

El desarrollo de una mentalidad Agile requiere más que una mera implementación porque significa un giro cultural completo que comienza a nivel de la administración sénior. El uso de este enfoque puede producir una ventaja competitiva y poner a la compañía en otro lugar.

4. Adoptar Agile aporta beneficios

En CHUBB hemos adoptado este método para algunos proyectos visualizando los siguientes beneficios:

  • Mejor trabajo en equipo
  • Agilidad incrementada
  • Adaptabilidad suplementaria
  • Incorporación más efectiva de las necesidades de los clientes

5. Las conclusiones

El valor real de Agile está en “responder rápidamente al cambio”, más que en “seguir el plan” impuesto por la administración. Este aumento en la flexibilidad es la razón por la cual entrenar a las unidades de negocios en este método es clave hoy para las organizaciones.

Pero Agile no se trata solo de producir proyectos mejores y más rápidos. También tiene que ver con la instalación de un conjunto de creencias que ayuda a los equipos a generar mejores compromisos, producir mejores productos de software y crear desarrollos digitales con un mejor desempeño.

En resumen, Agile impulsa un cambio cultural en toda la compañía que puede no solo estimular la satisfacción y lealtad del cliente, sino además llevar el negocio al crecimiento. Es una relación ventajosa para todos los involucrados.