El Coronavirus también afecta al avace tecnológico en Brasil. El plazo de la Ley General de Protección de Datos se pospone para que las empresas tengan más tiempo para prepararse para el nuevo formato, afirman desde el Senado. Así, la nueva fecha límite se pospone hasta el 1 de enero de 2021.

A través de una votación unánime y con la intención de aumentar el tiempo para que las empresas desarrollen las plataformas necesarias, una de las razones del retraso, según el autor del proyecto de ley, el senador Antônio Anastasia de Minas Gerais, es la dificultad técnica y económica a la que se enfrentan las empresas del sector durante el período de cuarentena.

La cuestión de la privacidad virtual, especialmente para los usuarios que utilizan frecuentemente las redes sociales, es uno de los temas más relevantes. Por lo tanto, es importante que las empresas estén preparadas para ocuparse de la nueva ley lo antes posible.

Nuevos modelos de privacidad

En una entrevista para Exam, Emerson Calegaretti, socio de Global Data Bank, comentó que la tendencia es que todas las empresas adopten el nuevo modelo de privacidad, debido al tema de la responsabilidad social.

Sin embargo, en medio de una pandemia, las prioridades de las empresas son diferentes. En este momento, incluso las empresas más tecnológicas se centran en el desarrollo de servicios a distancia, lo que puede obstaculizar los esfuerzos por mejorar la privacidad de la información de los usuarios.

Consentimiento de la empresa

Pero según Calegaretti, es posible conciliar las tareas: Es posible que las compañías equilibren los dos, y busquen un entendimiento para que se desarrollen ambos servicios. La base principal de la Ley General de Protección de Datos es hacer que el usuario dé su consentimiento a la empresa, y esto no tiene que hacerse, cara a cara, completamente. Es posible, por ejemplo, obtener el consentimiento para parte de su información al principio y para parte de ella algún tiempo después.

La base principal de la LGPD es que las empresas obtengan el consentimiento del usuario. Dado que no es un proceso complejo, es posible que se lleve a cabo por partes, por ejemplo, algunos datos en el momento de la inscripción y otros más tarde, señala Calegaretti.

Como el proceso puede hacerse gradualmente, Calegaretti dice que cree que el plazo de la Ley puede reducirse: al hacerlo, las empresas demuestran que hay una buena voluntad de empezar a adoptar el nuevo formato. También añadió que el momento puede ser beneficioso para la mejora de los medios digitales de las empresas, ya que casi todo el proceso se realiza de forma virtual.