La propuesta para reformar el sistema público de pensiones presentada esta semana contempla introducir por primera vez una edad mínima de jubilación, 62 años para las mujeres y 65 para los hombres, además de exigir 20 años al menos de cotización y 40 para lograr el 100% de la pensión. Brasil quiere ahorrar así 300.000 millones de dólares a lo largo de los próximos 10 años.

Los analistas consideran que la aprobación de esta reforma, que requiere cambios en la Carta magna del país como el relativo a la edad mínima de jubilación, será clave para que los inversores recuperen su confianza en la mayor economía de Latinoamérica.

El Congreso será ahora el que tenga la última palabra sobre la reforma propuesta que contempla asimismo elevar de 15 a 20 los años de cotización mínima para recibir una pensión, y la adopción de un nuevo sistema de cálculo progresivo que implicaría acumular 40 años para alcanzar el 100% de la pensión a la que tenga derecho cada trabajador brasileño; cada año de cotización que supere el mínimo aumentaría un 2% la prestación a partir del 60% garantizado en todos los casos.

La nueva fórmula de cálculo sustituiría al Factor de Previsión, empleado hasta ahora en el cálculo de las jubilaciones del Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), pero en el caso de los funcionarios públicos solo se aplicaría a quienes hayan ingresado en la administración a partir de 2003.

 

Período de transición

El texto contempla asimismo un período de transición de 12 años en el que se mantendría el actual límite del 100% para funcionarios y trabajadores del sector privado.

Según los expertos, el actual Factor de Previsión hace que las jubilaciones sean más elevadas para quienes trabajan hasta más tarde pero los beneficios serían menores si la esperanza de vida de la población aumentase.

En cuanto a la forma de calcularla, el INSS promedia el 80% de las mayores cotizaciones en el caso de los trabajadores del sector privado, mientras que en el de los funcionarios hay dos situaciones posibles: la prestación de quienes iniciaron su actividad laboral entre los años 2003 y 2013 se calcula con el promedio del 100% de sus cotizaciones, pero si lo hicieron después del 2013, tienen un techo que a día de se establece en los 5.839,45 reales (unos 1561,47 dólares). La única opción para superar dicha cantidad es realizar aportaciones al fondo de pensiones del gobierno.