AXA XL ha lanzado un nuevo seguro diseñado para cubrir los riesgos asociados a los vehículos autónomos. La oferta ayudará a las empresas que desarrollen o utilicen la tecnología a mejorar la gestión y la transferencia de estos riesgos emergentes.

Disponible a nivel internacional, esta póliza única ofrece una cobertura básica de responsabilidad civil, daños materiales y robo del vehículo.

Además, se podrá ampliar la cobertura para cubrir las necesidades de cada cliente:

  • Opciones de la cobertura modular: Responsabilidad por Daños Materiales a la Propiedad bajo el Cuidado, la Custodia o el Control del Asegurado, Responsabilidad por Daños a Equipos de Ensayo, Responsabilidad por Daños y Lesiones producidos por Ciberataques, Interrupción de Ensayos con Vehículos Autónomos, Gastos por Restauración de Datos.
  • Ampliaciones disponibles: Cobertura de Responsabilidad Civil Obligatoria de Vehículos de Motor, Cobertura Ampliada de Riesgos Cibernéticos, Servicio de Respuesta/Gestión de Crisis, Cobertura Ampliada de Pérdidas de Facturación.

«Las inversiones en el desarrollo de las tecnologías autónomas se han disparado estos últimos años; ya alcanzaron los 10.300 millones de dólares solo en 2018, según los expertos en capital riesgo de Pitchbook. El número de empresas que utilizan máquinas inteligentes en sus operaciones también está aumentando», afirma Mukadder Erdoenmez, Head of International Casualty de AXA XL en Europa y que dirige el equipo de NEAT (Nueva Economía, Autonomía y Tecnología) de la compañía.

Para Sinan Geylani, Underwriting Manager de Vehículos y Sistemas Autónomos de AXA XL, «vimos esto como una oportunidad y creamos una póliza única personalizable para dar servicio a esas empresas de vanguardia que ya están utilizando y dando forma a las tecnologías autónomas».

Una larga relación con las tecnologías autónomas

AXA XL cuenta con experiencia significativa en el campo de las tecnologías autónomas, en 2016 trabajó con Oxbotica, una empresa tecnológica centrada en robótica móvil y sistemas autónomos.

En 2017, se unió al consorcio DRIVEN, respaldado por el gobierno de Reino Unido, para contribuir a la puesta en marcha de una flota de vehículos autónomos entre Oxford y Londres, el proyecto de vehículos autónomos más ambicioso en aquel momento.

Y, por último, al año siguiente, estableció un Centro de Excelencia en Autonomía Global multidisciplinar y anunció la creación de un seguro que cubriría la adopción de tecnologías autónomas.