El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó, en la primea quincena de enero,  un préstamo de 300 millones de dólares que estará disponible para Argentina en caso de inundaciones y terremotos severos o catastróficos, con el fin de mitigar los efectos que estos desastres naturales puedan ocasionar sobre las finanzas públicas del país.

Argentina es un país altamente expuesto y vulnerable a este tipo de fenómenos. En los últimos 50 años, se han registrado 58 inundaciones severas y tres terremotos que afectaron a más de 14 millones de personas y provocaron pérdidas de más de 10.000 millones de dólares. «A medida que se intensifican los efectos del cambio climático, la recurrencia de fenómenos climáticos extremos podría aumentar en el país», indica el BID en un comunicado.

El programa pretende consolidar el desarrollo de una política nacional para la gestión integral de los riesgos de desastres naturales. En este sentido, el BID ha financiado, entre otros, el Programa de Desarrollo de un Sistema Satelital y Aplicaciones Basadas en la Observación de la Tierra (PROSAT), del que forma parte el Satélite Argentino de Observación con Microondas (SAOCOM), lanzado el 7 de octubre de 2018. Este satélite ofrecerá, en tiempo real, datos para mejorar la gestión de las emergencias.