La Encuesta de Gestión de Riesgos Globales 2019 de Aon descubrió que la mayoría de los riesgos que preocupan a las empresas no son actualmente asegurables. Pero ante este paradigma las aseguradoras tienen la oportunidad de satisfacer las necesidades de seguro cada vez más complejas de los clientes con nuevos productos.

Así lo asevera John G. Bruno, Chief Operating Officer, Aon plc and Chief Executive Officer, Data & Analytic Services: «Se ha hecho evidente que las nuevas tecnologías -y, en concreto, los avances en la digitalización- representan la plataforma de lanzamiento para soluciones innovadoras que ayudarán a nuestros clientes a gestionar mejor el riesgo y a cerrar la brecha de protección». «Como resultado, -añade- InsurTech ha avanzado rápidamente junto con FinTech para los inversores y cada vez son más los que acuden a las empresas de nueva creación».

Tanto en el mercado fintech como en insurtech, los niveles de capital de riesgo tradicional (VC) en el mercado son más altos que nunca, explica el directivo en un artículo. «Creo que las nuevas empresas también se orientarán cada vez más hacia vías no tradicionales, como el capital de riesgo corporativo (CVC) e incluso los fondos de riqueza soberana».

Como prueba, señala datos de FT Partners que revela que las insurtech se beneficiaron de aproximadamente 6.800 millones de dólares en financiación para ~250 transacciones en 2019, además de 10.300 millones de dólares en el volumen de fusiones y adquisiciones en más de 100 transacciones».

Esta inversión permitirá al sector de los seguros atender las necesidades de los mercados de alto crecimiento, tanto en lo que respecta a los riesgos emergentes como a las economías emergentes, añade Bruno. «Es importante que, al mismo tiempo, no sólo prestemos un mejor servicio a los clientes, sino que también aumentemos el tamaño del pastel para todas las partes interesadas en todo el sector de los seguros».

Covid-19 como catalizador

¿Podría verse afectado la buena marcha de las insurtech por el Covid-19? Los inversionistas de todas las industrias están en un modo de «esperar y ver», destaca el directivo de AON. «Aunque esperamos un impacto a corto plazo en la financiación mientras los inversores esperan una mayor certeza, no preveo que Covid-19 tenga un impacto en la tendencia de crecimiento macroeconómico de InsurTech. Las empresas de capital riesgo están reduciendo sus líneas de crédito porque quieren que las nuevas empresas en las que invierten tengan suficiente efectivo para seguir «inventando» durante la crisis».

Por ello, concluye: «Es importante que reconozcan que la crisis puede estimular potencialmente la innovación que aumenta la resistencia y promueve la recuperación. Por supuesto, COVID-19 va a tener un efecto en la economía y en el sentimiento empresarial. Pero también es un grito de guerra de la innovación para los empresarios e inversores de insurtech».

«La crisis de la pandemia mundial va a desencadenar otro pivote digital: el espacio InsurTech atraerá nuevos flujos de inversión de capital de riesgo y de CVC. Esto ayudarán a resolver las numerosas dislocaciones creadas por el brote de COVID-19 y, en última instancia, volverán a imaginar la forma en que los consumidores y las empresas interactúan con las soluciones para transferir los riesgos»