Durante los últimos tres años, la ‘Encuesta sobre riesgos emergentes’ de AXA han señalado el cambio climático y la seguridad cibernética como los dos principales riesgos emergentes. En la última edición se confirman las tendencias. No solo eso, además la percepción de estos riesgos casi se ha duplicado en importancia desde el año pasado, con tasas del 63% y 54%, respectivamente.

Estos resultados parecen lógicos en un año (2018) marcado por incendios forestales masivos, inundaciones y la publicación de un sombrío informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), por un lado, y la aplicación del Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, por otro. Asociado al cambio climático aparece el manejo de los recursos naturales (cuarto riesgo en importancia), que también ha sido una preocupación constante durante todos las cinco ediciones que acumula esta encuesta.

Riesgos más globales

Pero la novedad este año ha sido la aparición de la inestabilidad geopolítica entre los cinco mayores riesgos. Detrás podría estar la creciente ola de populismo y proteccionismo, así como la aparición de modelos alternativos a los estándares democráticos occidentales y el debilitamiento de la gobernanza internacional.

En cuarto lugar repite la gestión de los recursos naturales, aunque en el caso de dos regiones (América Latina y Oriente Medio) figura en el Top 3, mientras que el descontento social y los conflictos locales escalan desde el puesto 12º en 2017 al 5º en 2018. En relación con este riesgo, los encuestados señalan dos causas principales: el aumento de las desigualdades económicas (40%) y la afluencia de migrantes o problemas territoriales (34%).

Amenazas a la baja

Al mismo tiempo, hay problemas que pierden intensidad con los años. Es el caso del riesgo financiero, que se ha ido desinflando desde la primera encuesta de 2014. Para AXA, las razones subyacentes de esta tendencia son menos claras. “Este hecho puede interpretarse como un signo de que las personas perciben que otros riesgos son más significativos que una posible desaceleración económica”, aventura Hélène Chauveau, Head of Emerging Risks de la aseguradora.

Desde la aseguradora se señala que debido al progresivo envejecimiento de la población en muchos países, algunas cuestiones relacionadas con la sanidad podrían ser más “están a punto de ser más frecuentes en los próximos años”.

Otra de las tendencias observadas en las sucesivas encuestas tienen que ver, en primer lugar, con la interconexión, cada vez mayor, de los riesgos emergentes. Se pone como ejemplo el riesgo geopolítico que depende en gran medida de las condiciones económicas, sociales y ambientales, mientras que la volatilidad geopolítica a su vez genera una inmensa incertidumbre en las esferas pública y privada.

En segundo lugar, los cambios demográficos fomentan la aparición de riesgos y de hecho están detrás de las principales amenazas ya que afectan a las dinámicas económicas, geopolíticas y sociales a nivel internacional, regional y local.