¿Cuáles serán los riesgos futuros? La revolución tecnológica, el cambio climático y la creciente inestabilidad internacional son algunas de las principales incertidumbres que pesan sobre los responsables políticos, las empresas y las personas. Así lo perciben más de 1.700 especialistas de 58 países, seleccionados por AXA para elaborar el ‘Future Risks Report’ en el que se analizan las tendencias geopolíticas globales y los cambios en el análisis del panorama de riesgo global con ayuda de Eurasia Group.

El ranking de riesgos futuros lo encabeza el cambio climático seguido por la ciberseguridad y la inestabilidad geopolítica. En cuarto lugar, figura las tensiones sociales y los conflictos locales, y tras ellos la gestión de los recursos naturales (5º), la inteligencia artificial y el big data (6º), la polución (7º), pandemias (8º), nuevas amenazas para la seguridad (9º) y los riesgos macroeconómicos (10º).

Un medioambiente vulnerable

“Nuestros expertos enfatizaron que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación ambiental están interrelacionados y se potencian entre sí. Las tendencias demográficas aumentarán aún más la presión sobre los recursos naturales y contribuirán a la degradación ambiental”, subraya el informe.

Así, el riesgo de incendios forestales en los Estados Unidos se ve reforzada por la combinación de cambio climático, actividades humanas y sus respectivos efectos dominó. “Esta red de factores de riesgo complejos y conectados deja al medio ambiente cada vez más vulnerable, con consecuencias que van desde pérdidas comerciales y daños a la propiedad hasta la disminución de la biodiversidad forestal”.

Una implicación importante del cambio climático y la degradación ambiental está en las cadenas de suministro, ya que la escasez de materias primas y recursos naturales “puede aumentar los costes y reducir la capacidad de producción, creando a su vez una variedad de interrupciones económicas y comerciales”.

El informe apunta a que factores geopolíticos y las restricciones políticas internas han impedido una respuesta global suficientemente extensa y coordinada al cambio climático y otros riesgos ambientales. “Es probable que la acción multilateral siga siendo débil, lo que sugiere que el camino a seguir podría seguir siendo un mosaico de iniciativas lideradas por diferentes partes interesadas de todo el mundo. Una respuesta óptima al cambio climático se beneficiaría de las sinergias positivas entre las acciones de adaptación y mitigación que deben ser complementarias”, añaden los autores de este trabajo.

La evolución de la tecnología

En cuanto al segundo mayor riesgo detectado, relacionado con la ‘ciberdelincuencia’, y al margen del potencial impacto económico de un ‘ciberataque’ exitoso a gran escala, los riesgos tecnológicos actuales evolucionan rápidamente, “se vuelven más complejos y están cada vez más vinculados a los riesgos geopolíticos y sociales”.

El futuro de la regulación de datos, los desafíos de la inteligencia artificial (IA) y las perspectivas de la tecnología cuántica “enfatizan la importancia del contexto geopolítico para identificar los riesgos tecnológicos emergentes. La competencia geopolítica sobre las tecnologías emergentes está conduciendo a cadenas de suministro más fragmentadas, aumentando los costes para las empresas”.

Aunque la implementación del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, por sus siglas en inglés), ha supuesto un avance en la protección de la intimidad “el conflicto y la regulación excesiva de la localización de datos podría reducir sustancialmente la transferencia de datos, afectando negativamente a las empresas y sofocando la innovación en el aprendizaje automático y otras aplicaciones intensivas en datos”.

Las consecuencias de la “recesión geopolítica”

La preocupación por la inestabilidad geopolítica ha aumentado en la clasificación de riesgos emergentes de este año. Los expertos temen las consecuencias socioeconómicas del declive del multilateralismo, definido en este informe como una “recesión geopolítica”, y el aumento del populismo.

“Un resultado potencial es la capacidad reducida de los gobiernos para monitorizar los riesgos emergentes, mitigarlos y manejar las crisis cuando se desencadenan. Los gobiernos de gran parte del mundo también se enfrentan a un creciente descontento social y disturbios políticos impulsados por una variedad de factores, incluido el creciente populismo, la insatisfacción con las desigualdades socioeconómicas y las redes de seguridad social inadecuadas, y las demandas de una mayor representación democrática”, apunta el informe.

Los analistas de Eurasia Group ha identificado un conjunto de desafíos políticos y geopolíticos internos para tres de las principales regiones económicas del mundo: Asia, Europa y América del Norte.

  • Europa se enfrenta a desafíos importantes en el orden económico y político internos y para establecer su lugar y su voz global en un mundo cada vez más en riesgo de dividirse en bloques liderados por Estados Unidos y China.
  • El principal desafío de Asia es equilibrar el ascenso económico, comercial y diplomático de China con sus históricas relaciones de posguerra con otras potencias mundiales, incluidos los Estados Unidos y Europa.
  • El panorama de riesgo de América del Norte estará en gran medida conformado por dos tendencias generales: el papel rápidamente cambiante de los EE UU en el mundo y los cambios en su política.